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lunes, 24 de septiembre de 2012

Civilización, de Niall Ferguson: la hegemonía de Occidente y las claves del ascenso de China

"Cuando la Civilización reina en un país, se permite a la gran masa de la población una vida más amplia y menos agobiada. Se aprecian las tradiciones del pasado, y la herencia que nos han legado antiguos hombres sabios o valientes se convierte en un rico patrimonio para ser disfrutado y utilizado por todos. El principio central de la Civilización es la subordinación de la clase dirigente a las costumbres establecidas de la población y a su voluntad expresada en la Constitución", escribe Winston Churchill en 1938; y esta es la definición que prefiere Niall Ferguson en Civilización: Occidente y el resto.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Wu: la única Emperador de la historia de China

"Su eficaz actuación en el gobierno, en especial en la década de 690, eliminó la jerarquía que había permitido inicialmente a la dinastía Tang alcanzar el nivel máximo del imperio. Aunque las revueltas y el malestar continuarían durante la dinastían Tang, ésta conseguiría a pesar de ello mantenerse dos siglos más tras la muerte de Wu, tal vez, y en parte, gracias a las despiadadas purgas de su reinado". Deberían aparecer en la estela memorial de la Emperatriz Wu estas palabras que escribe Jonathan Clements, pero lo cierto es que la estela la encontramos desnuda: ningún descendiente suyo alabó a su antepasada, como hicieron con el marido de ella y era costumbre.
El papel de Wu resultaba extraño: en el título de este post he utilizado "la única Emperador" porque en chino, a diferencia de en español, "Emperatriz" tan solo significa "la mujer del Emperador", mientras que Wu fue primero Emperatriz (y gobernante en la sombra) y luego regente y luego Emperador usurpando el trono a sus hijos. Más extraño si cabe en una sociedad confucionista que aspiraba a un perfecto orden donde el noble debía someterse al soberano; al noble el villano; la mujer al hombre; el hijo al padre...Ya en las primeras crónicas: Antigua Historia de los Tang y Nueva Historia de los Tang, hay discrepancias sobre ciertas de las acusaciones. Escritas un par de generaciones después de su muerte, probablemente por hijos o nietos de sus enemigos (alguno descendiente de la propia Wu). Posteriormente sí fue objeto de muchos escritos, preñados de rumores, algunos de contenido pornográfico, todos llenos de intrigas palaciegas; aunque la historiografía marxista la recuperó en positivo hasta que las ambiciones de Jian Qing, esposa de Mao, desató una nueva serie de historias y novelas donde Wu volvía a mostrarse como personaje negativo. Recientemente se escribió una biografía sobre Hillary Clinton en chin con el subtítulo "La emperatriz Wu en la Casa Blanca". Como Clements no la ha leído, no sabe si es un elogio o un insulto para Hillary la comparación.
Wu fue una de las muchas concubinas del Emperador Taizong, a cuya corte llegó con 13 años. Se ha especulado sobre si mantuvieron relaciones sexuales: parece poco probable. Con la Emperatriz ya fallecida cuando Wu se incorpora a Palacio, existen cuatro esposas auxiliares que ocupan el primer nivel: Noble Dama, Dama Perfecta, Dama Virtuosa y Bienaventurada Dama; un segundo nivel de seis esposas; otra tercero de nueve conocidas como Elegantes; un cuarto de otras nueve conocido como Bellezas. Después estaban los nueve Talentos (a estas pertenecía Wu) y todavía quedaban los Tesoros, las Damas y las Obedientes. 122 mujeres en total que cuando moría el Emperdor acababan en un convento (por lo menos ya no las enterraban con él).
Wu fue poco más que una fregona, aunque durante la enfermedad del Emperador le cuidó y allí la conoció el futuro Emperador (se hubiera acostado o no Taizong con ella; su relación con el hijo se consideró incestuosa) que más tarde la sacaría del convento. Poco a poco Wu se convierte en su amante favorita y le beneficia la guerra que mantiene la Emperatriz (sus hijos serían los herederos) y la segunda esposa: al final Wu encarcelaría juntas a las dos rivales (se discute si en una pequeña celda, en un palacio...) y las asesinaría a las dos.
Con un Emperador que sufre ataques: algunos autores creen que era epilepsia, pero Clements lo achaca a una apoplejía que finalmente lo postraría hasta que muriera, Wu escala posiciones (primero escucha las reuniones políticas detrás de biombos o cortinas; luego es la única que puede, eso dice, entender qué quiere decir el Emperador. Pero retrocedamos al comienzo de su ascenso y la caída de la legítima Emperatriz: una hija suya muere poco después de que la visitara la Emperatriz y Wu la acusa de asesinato. Todavía se discute si Wu asesinó a su propia hija, si la asesino la Emperatriz o la opinión de Clements de que la niña moriría al nacer y Wu aprovechó la oportunidad para endilgarle el crimen a su rival. También comparte a su hermana con el Emperador y luego a la hija de su hermana (a la que envenenará) también con el Emperador (parece probable que fuera una relación incestuosa: es decir, que el Emperador se acostara con su propia hija).
Los consejeros del Emperador intenta que se case con una mujer más "digna" y que se acueste con otras de sus concubinas. En un manual de sexo se lee: "Si se copula siempre con la misma mujer, la esencia vital de ella se debilitará gradualmente y al final ella no estará en condiciones de ofrecer al hombre beneficio alguno". ¿Fue la monogamia en que mantenía al Emperador el mayor de los reproches a Wu? En una de las crónicas Tang se lee sobre el deseo de Wu de "humillar su cuerpo y sufrir vergüenza para acomodarse a los deseos del Emperador". Esto ha excitado la imaginación de muchas personas durante muchos siglos, pero los manuales de sexo, con abundantes ilustraciones, nos muestran lo poco mojigatos que eran los chinos. La monogamia es la apuesta de Clements sobre Wu: aunque cuando rondaba los 80 ella misma reunión un harén de jovencitos para alcanzar la inmortalidad o retrasar la mortalidad a base de orgasmos: sobre sus temores de muerte, Wu tuvo siempre predilección por el budismo como forma de contrarrestar a los funcionarios confucionistas, pero utilizaba presagios de unos y otros que anunciaban que una mujer reinaría antes del fin de los tiempos.
Lo cierto es que Wu ejercía un gran podre sobre el Emperador, un poder basado en el sexo: cuando ella estaba embarazada, él rapidamente buscaba a otra y escuchaba con atención las críticas de sus consejeros, así que Wu dejó de tener hijos (uno de ellos, el segundo, se rumorea que nació de su hermana; el primero tenía una esposa que aspiraba a ser una nueva Wu y el tercero fingió no inmiscuirse en los asuntos de su madre porque la temía). 
Gobernante en la sombra, regente en nombre de sus hijos a los que prácticamente tenía secuestrados, hasta que se convirtió en "la única mujer Emperador" de un Estado en el que aumentó la represión, y más que la represión, la vigilancia, la delación (en una urna con varias entradas una pesona podía proponerse o proponer a otra para un cargo; denunciar a otra persona; denunciar los abusos de los gobernantes o simplemente escribir una fórmula mágina de buen presagio: estas cartas anónimas confirieron gran poder a la Emperatriz), pero también permitió que continuaran en el cargo jueces honestos como Di (se han escrito novelas policíacas con él como protagonsita) y mantuvo las conquistas de Corea (conquistas que realizó ella, aunque todavía con su marido vivo). Y sobre todo parece que el pueblo chino la quería. Aunque las rebeliones se hicieron constantes y al final decidió que uno de sus hijos depuestos recuperara el trono (aquí entramos otra vez en las conjeturas: Clements, como escribe al principio de esta entrada, no cree que Wu tuviera la intención de fundar una dinastía para entregarla a sus sobrinos. ¿Por qué sus sobrinos y no sus hijos o nietos aunque no les tuviera aprecio?).
Termina Clements: "Las pruebas indican que era una déspota malvada y cruel, ¿pero acaso existe alguna otra clase de déspota? ¿Existía alguna diferencia entre su comportamiento y el de Taizong o el de Gaozong, ambos considerados héroes? La emperatriz Wu era una mujer, y nos encontramos ante la fascinante posibilidad de que, en opinión de sus cronistas, en eso consistiera su única y verdadera ofensa?".
Sobre el feminismo de Wu, destacar que ordenó que a los antepasados, fuera cual fuera el sexo, se debían rendir los mismos homenajes, asimismo modificó (se apropió) de una ceremonia, el Feng-Shan, que muy pocas veces se hacía: parece que tan solo tres sacrificios Feng-Shan hasta la dinastía Tang, porque significaba la cúspide de un reinado. Su ambición la demuestra también construyendo un palacio-templo, el Santuario de la Iluminación, o Ming Tang, que al igual que el sacrificio Feng-Shan pocos tenían claro en qué consistía o si alguna vez había existido: aunque parece ser un palacio-templo.
Escribe Carlos Martínez Shaw en la portada: "Esta obra demuestra que un buen libro puede ser más apasionante que la mayoría de las novelas históricas". Comparto su opinión sobre este libro de la editorial Crítica: Wu: la emperatriz china que sedujo y asesinó para convertirse en un Dios Viviente.

Ya hay una película con subtítulos en castellano sobre el Juez Di (detectivesca, con acción) dirigida por Tsui Hark.




miércoles, 19 de enero de 2011

Nacionalismo, islamismo y capitalismo de Estado

Estos tres "ismos" han definido parte del siglo XX y, por desgracia, lo harán en el XXI.
- Comencemos por "nacionalismo", el que nos toca más de cerca a los europeos. En España, excepto algunos como Unamuno, teníamos claro que Europa era la solución para nuestro atraso. No sólo España, los propios Tratados de carbón y acero, antecedentes de la UE, pretendían anudar tanto nuestras economías (la francesa y alemana, sobre todo) que fuera imposible una nueva guerra francoprusiana.
Pero la crisis económica, la ampliación de la Unión Europea, la afluencia masiva de musulmanes al Viejo Continente, nos han convertido en países asustadizos, más curiosamente en el norte de Europa, donde ha crecido la extrema derecha principalmente en barrios obreros. Alemania ha paralizado la construcción de Europa, Inglaterra no sabe si ser cabeza de ratón o cola de león y Francia que vive de cenizas (nada más vergonzoso que la historia francesa desde su rendición sin luchar con Alemania: Camus, alguna cantante francesita, la Moreau, Truffaut... y todo lo demás invenciones como esa Resistencia que solo se resistió cuando los alemanes huyeron). Decía el otro día la hija de Le Pen: "Rechazamos a los tecnócratas de Bruselas y el euro y pedimos recobrar nuestra identidad". Le Pen aboga por un nacionalismo de estados enanos (no otra cosa es Francia, Inglaterra, Italia, España... incluso Alemania si nos comparamos con Brasil o Turquía o India) que nos condena a la irrelevancia. Estados Unidos lo sabe y, parece, que China quiere apuntalarnos: tal vez les gusten los tríos a los chinos.
Sin embargo, Renacimiento, constitucionalismo británico, Ilustración, Revolucuión Industrial, la Carta de la ONU... todo lo han hecho los europeos. El siglo XXI será del Pacífico pero debería ser con nuestras ideas europeas: continuamos siendo el principal cooperante internacional, abolimos la pena de muerte y la tortura, tenemos las leyes más justas posibles... Europa aún puede ser protagonista si decide no encerrarse en sus murallas frente al embate de los bárbaros. Quien mejor pudo representar al final del siglo XX los valores europeos fue Nelson Mandela cuando llegó a Presidente: un sudafricano. No pasa nada, no son valores occidentales, ya son universales.
- Islamismo. Escribe la profesora de Estudios Islámicos, Luz Gómez, Decálogo de la islamofobia nacional. Artículo interesante pero que, frente a algunas estupideces propias de ignorantes, no responde a su decálogo, es decir, ¿el Islam atenta contra la dignidad de la mujer? ¿el Islam es incompatible con la democracia? ¿el Islam ha tenido Reforma e Ilustración? ¿Occidente no es superior al Islam? La profesora, que sabrá mucho más del tema que el resto de los españoles debería intentar, si puede, contestar parte de este decálogo.
Por otro lado, y como se está viendo en el Magreb, Europa (Estados Unidos fue más hábil condenando la primera al Gobierno dictatorial de Túnez) ha preferido apoyar dictadores con la excusa de que estos nos defienden del integrismo islámico. No creo que sea cierto. Tal vez a corto plazo: pero sus abusos y corrupciones a la larga multiplicarán el número de islamistas. Con las primaveras árabes y el invierno islamista, vemos cómo ha aumentado el islamismo. Pero todavía es demasiado pronto para decir si es consecuencia del colonialismo y el apoyo a los dictadores: o presente y futuro de esos países.
Dentro de nuestras fronteras, las políticas multiculturales son ridículas (a no ser que decidamos si preferimos un perrito o un quebab o una mezquita o iglesia), necesitamos integración. Pero integración significa que sin importar raza, sexo o religión tendrás las mismas posibilidades... y eso no ocurre en el país de la integración por excelencia como es Francia.
-Capitalismo de Estado o comunismo de Estado (o hasta confucionismo). Iba a titularlo capitalismo de Estado pero ayer mi amigo Nino lo definía como comunismo de Estado o hasta confucionismo y ya no sé con que "ismo" quedarme.
China está exportando su modelo (además de inversiones económicas) a África y pronto hará lo mismo con América Latina. El mundo se ha desplazado de nuevo al Pacífico. El general MacArthur propuso (con buen criterio) tirarles la bomba atómica durante la Guerra de Corea. Digo buen criterio porque supo antes que casi nadie que sería el rival del futuro para Estados Unidos. Sin embargo, los altos cargos de exteriores norteamericanos tenían una educación europea: lanzarle la bomba China hubiera traído como represalia que los rusos la lanzaran a Europa Occidental. Gracias a aquellos que torturaron, masacraron, pusieron y quitaron dictadores en América, África y Asia pero que querían Europa como se quiere a un museo, o las fotos amarillas de nuestros abuelos, nos salvamos. Pero MacArthur tenía razón: en 1949 Europa ya no contaba.
El modelo chino dudo que llegue a Europa pero me sorprenden los "intelectuales" que, desde izquierda y derecha, lo defienden como la única manera de que esos países crezcan. No recuerdo quién sacó un libro polémico en el que aseguraba que solamente las dictaduras de derechas crean una clase media que con el tiempo se convertirá en democracia, pero que tampoco importaba porque cuando fueran democracias como las nuestras; el mundo estaría dominado por multinacionales. Así que no se esforzaran mucho. Parece otra muestra de eurocentrismo (Estados Unidos tan solo es un apéndice): lo que vale para nosotros, no vale para vosotros, pobrse ignorantes.

PD. El indigenismo aleja a los americanos de la tradición ilustrada pero no supone una alternativa. Venezuela o Bolivia, si continúan por este camino, acabarán copiando el modelo chino. O el cubano que sería peor.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Europa es un parque de atracciones

Europa son los miles de jóvenes del continente que cada año en feliz mezcolanza nos encontramos en festivales de verano que van de Barcelona a Paredes de Coura; las estudiantes extranjeras como a las que canta Francisco Nixon en Erasmus Borrachas, el cine francés y el vino español; las (pocas) novelas de Stieg Larsson y los ensayos de Niall Ferguson; la BBC; Zara y Gran Hermano; la cerveza alemana y la mortadela italiana; la industria porno húngara…