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viernes, 17 de junio de 2011

Del creador de Spaced; del director de Adventureland: Paul


En la película Paul, Simon Pegg hace a la ciencia ficción lo que Edgar Wright y él habían hecho anteriormente con la comedia zombie (Zombies Party) o la parodia policiaca (Hot Fuzz). Acompañado como protagonista por Nick Frost (quien también aparece en Spaced y en otras del dúo Wright - Pegg), son dos británicos que visitan una feria del cómic en Estados Unidos y luego el Área 51, donde se les aparece un "encantador" extraterrestre Paul que quiere volver a su planeta, ya que ha pasado tiempo en cautividad (el extraterrestre que desea volver es tratado también en Super 8).
Casi tan mono como ET, luego se descubre como un bebedor, fumador, malhablado... que meterá en líos a los dos amigos y a una ultrarreligiosa que deja de creer al ver al alien (lo mejor de la película es la camiseta de ella con Cristo volándole los sesos a Darwin): entonces también los perseguirá el padre de ella Biblia en mano.
El director es Greg Mottola, quien ha dirigido dos obras maestras de cine juvenil: Supersalidos (Superbad), tal vez el Porkys de la nueva generación, y Adventureland, el paso de la juventud a la madurez (Kristen Stewart y los Big Star, es raro que no ten ponga una chica que les gusten).
La comedia funciona, te ríes, aunque a Paul le falta más mala baba y aunque Greg Mottola ha demostrado ser un buen director no tiene ese delirio que imprima a sus películas Edgar Wright, como demuestra en la, hasta ahora, su mejor película: Scott Pilgrim (sin hacer esta vez pareja con Simon Pegg).
Un buen rato y poco más.

PD. Evolve this!



miércoles, 22 de diciembre de 2010

10 películas de la cosecha 2010

La red social (The Social Network): De la unión del mejor guionista, Aaron Sorkin, y el mejor director de Hollywood, David Fincher, ha nacido el Ciudadano Kane del siglo XXI. Por primera vez, Fincher pone toda su maestría al servicio del guionista de Studio 60. «No se hacen 500 millones de amigos sin hacer unos cuantos enemigos», reza el cartel de la película sobre el creador de Facebook. ¿Un idiota, un genio? Ambos calificativos valen para Mark Zuckerberg (Jesse Eisenberg merece el Oscar al mejor actor). Todavía queda otra película: los últimos años de Zuckerberg. ¿Cuáles serán sus últimas palabras? ¿Las recogerá algún nuevo Welles/Fincher?



—Una educación (An education). El guión de Nick Hornby, la dirección de Lone Scherfig (Italiano para principiantes) y la sonrisa de Carey Mulligan (la década en que nos adentramos será suya)… en una película sobre el Londres de los 60, los amores, las traiciones, la cultura como pose… y la emancipación de la mujer. Películas como esta (o La sal de la tierra) debieran ser de visión obligada antes que tragarnos vacías palabras de políticos que, en nombre de la igualdad, hacen bandera de la desigualdad.



—El escritor (The ghost writer). Ha vuelto Roman Polanski. Desde 1976 en que rodó su última obra maestra, El quimérico inquilino, su cine sólo ofrecía destellos. Entiendo que gustara El pianista (el Holocausto todavía conserva su «encanto»: borren este párrafo, es de mal gusto), pero ésta es un thriller como los del maestro Hitchcock: un negro debe escribir las memorias del ex Primer Ministro Británico (Brosnan/Blair) al que los escándalos sobre torturas le persiguen. Además, aparece Kim Cattrall que alegró mi adolescencia en los 80, aunque ustedes tal vez la reconozcan por su papel en Sexo en Nueva York. El escritor comparte puntos de interés con Shutter Island de Scorsese (quien firma también su mejor película desde Casino).



Two lovers: Estrenada con dos años de retraso (vivimos en España), James Gray se aleja del género negro en este melodrama en el que un inestable Joaquin Phoenix (otro más que probable Oscar por I’m still here) debe elegir entre dos mujeres: Gwyneth Paltrow (curiosamente como femme fatale de barrio) y Vinessa Shaw. Prefiero La noche es nuestra, pero la prestigiosa Cahiers du Cinema se ha rendido a ella.



—Kick – Ass (Listo para machacar). Matthew Vaughn ya había dirigido Layer Cake y Stardust, pero es con este cómic de Mark Millar donde presenta sus credenciales: humor negro, violencia, inadaptados a los que queremos: Chloe Moretz está espectacular… Si los jóvenes prefieren esta película, al aburrimiento de Harry Potter, todavía nos quedan esperanzas. A la espera de la continuación en el 2012-



Scott Pilgrim. Otro cómic para la generación del videojuego, de la MTV (esa a la que cantaba Beck que nos hacía fumar crack), para la del déficit de atención… La mejor película del año: Edgar Wright, Michael Cera…



—El secreto de Kells. Película europea de dibujos. Nos situamos en la Irlanda de las invasiones bárbaras, en un convento: mientras el prior lo defiende con murallas, un miniaturista y un monje de 12 años tratan de salvar un libro y con él la civilización. Los dibujos parecen extraídos de los códices medievales. Es el año de Toy Story 3 y del Fantástico Sr. Fox, pero esta película, desde una aparente sencillez y falta de pretensiones, se eleva.



Acantilado rojo: China ya no es ese país donde crecen como hongos directores que triunfan en festivales, pero vacían las salas de cine. John Woo regresa de Hollywood para rodar la mejor película épica desde Ben Hur. Espectacular, íntima, con las mejores actuaciones posibles… Ni Tigre y dragón, ni La casa de las dagas voladoras, ni Robin Hood o Gladiator (sólo Apocalypto, tal vez Zatoichi, juegan en la misma liga)… John Woo ya no sólo es el director de los tiroteos interminables, de las ralentizaciones, de las palomas… En España se estrenó una versión mutilada, a la que le faltan más de 100 minutos. Busquen la original: apaguen estas Navidades el móvil y disfruten.



—Un profeta: La secuencia del primer asesinato del protagonista en la cárcel puede ser la mejor filmada del año. Arrasó en los Cesar franceses de 2009 e, incomprensiblemente, la sensiblera película de Campanella le arrebató el Oscar. Un joven musulmán que cumple condena va ascendiendo dentro de la cárcel en el mundo de la delincuencia. Jacques Audiard es el director que mejor ha adaptado el cine negro a nuestro siglo. Prefiero su De latir mi corazón se ha parado (tal vez porque el protagonista es Romain Duris, mi actor francés favorito), aunque ésta sea su película más ambiciosa. 150 minutos que se pasan volando.



—Uncle Boonmee recuerda sus vidas pasadas. ¿? Decidan ustedes: ¿el bluff o la película del año? La crítica se ha dividido, aunque Apichatpong Weerasethakul no ha necesitado cargarse los bolsillos de piedras como cuando Buñuel estrenó El perro andaluz. Palma de Oro 2010.



Publicado en Teleprensa Murcia

domingo, 28 de noviembre de 2010

En un mundo ideal el cine comercial se parecerá a Scott Pilgrim (2010)

En 1999, cuando todavía Friends no había concluido, dos británicos revolucionaron la comedia y el tradicional concepto de sitcom. Edgar Wright y Simon Pegg crearon Spaced (sólo dos temporadas, la mejor serie de veintipocos minutos de la historia: comentario mío en este post).

domingo, 26 de julio de 2009

Spaced: ¿la serie británica que revolucionó la sitcom modelo Friends?


En 1994 comienza a emitirse la serie televisiva Friends, quizá la sitcom por excelencia: buenos actores y guiones y nulos movimientos de cámara. En 2005 How I met your mother llena el hueco que nos dejó: pero esta vez los guionistas norteamericanos han aprendido que los saltos en el tiempo pueden darle mayor vivacidad: al fin y al cabo son un grupo de amigos casi siempre en una misma habitación a los que se les enfoca de la misma manera.