Con Tesis sobre un homicidio, me pasó lo que al crítico de El País Carlos Boyero"cuando llega su pretendidamente original desenlace me quedo con gesto de estupor".
No me causa estupor y, leyendo a Boyero, tampoco a él le causa estupor: desde Seven de David Fincher por lo menos ningún thriller que se precie rehuye la búsqueda de ese final que dé un giro a la película completa.