"A las 16:40 h del 9 de mayo de 1977, José María Bulto, de setenta y seis años, quedó completamente destrozado al explotarle un artefacto que unos desconocidos le habían adherido al pecho".
"A las ocho y media de la mañana del 25 de enero de 1978, el ex alcalde de la Ciudad Condal, Joaquín Viola Sauret, y su esposa, Montserrat Tarragona, permanecían en su dormitorio con el pijama puesto [...] Sin testigos, los asaltantes colocaron la bomba en el pecho de Viola, empleandotiras adhesivas y un correaje. La operación duró quince minutos. No habían acabado de colocar la bomba a Joaquín Viola cuando le condujero hasta la habitación a su espoa. "No, a mi mujer no". En cuanto los asaltantse salieron de la habitación, se escuchó una explosión mortal. Los agresores estaban todavía en el interior de la casa. Cuando emprendieron la huida escaleras abajo, uno de ellos tenía la cara ensangrentada, quizá quedó herido o simplemente le salpicó la sangre de sus víctimas".