miércoles, 2 de enero de 2013

2013

Comienza 2013 y encuentro fotocopiado un artículo de Pérez Reverte de los que recopiló en Patente de Corso. Lo escribió en los últimos años del felipismo y recordaba la ilusión de una joven pareja, cuando el PSOE ganó sus primeras elecciones porque esa misma noche habían decidido tener un hijo. ¿Resulta sensato procrear con la actual crisis?

En España han aumentado los abortos en 2012 un 5% respecto al año anterior. La prensa nacionalcatólica lo achaca a la permisiva ley de Zapatero, aunque más influye el paro, los contratos miserables y la conciencia de que lo que no se ha arreglado en 2012 no lo hará en 2013 ni en 2014.
El biólogo  Paul R. Ehrlich advirtió en 2009 que tener más de dos hijos era egoísta e irresponsable: “La pregunta es qué vida quieres para esos hijos o cuántos hijos puedo tener para que, junto con los de mis vecinos, puedan tener una vida decente, sin cambio climático y con agua suficiente”. En 1968 publicó The Population Bomb y aún mantiene sus tesis, provocadoras e inteligentes. Pero recientemente el economista Brian Caplan ha escrito –aún no se encuentra traducido al español- Selfish reasons to have more kids (Razones egoístas para tener más hijos), en el que apuesta que, con leyes que favorezcan la conciliación de vida laboral y personal, las familias burguesas deberían tener un hijo más del que en un principio pensaban: da menos trabajo, es más divertido y se amplía el círculo familiar en una época en que dependeremos más de los nuestros y menos del apoyo del Estado
Aunque habría que delimitar primero qué entendemos por burguesía, qué queda de la clase media. La gran lección de estos años de crisis ha sido que amontonar préstamo más préstamo para tener una segunda casa, un coche de lujo, colegio de pago… no nos convertía a los trabajadores en burgueses, sino en insensatos. Dudo que ningún votante de Rajoy saliera a la calle con una alegría desmedida el día de las elecciones pensando en tener hijos. Pero nos queda Barry White, vino barato, escaso dinero para vicios ni para calefacción y poca cultura subvencionada. Así que en 2013 pocas alternativas a quedarse en las largas noches en la cama, con una  mantica, unas copas y el roce de dos cuerpos (o tres quien tenga esa suerte). Con o sin condón es optativo. Hasta que lo prohíban.
Votar esta anotación en Bitácoras.com

0 comentarios: