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martes, 20 de noviembre de 2012

García Lorca (primera parte)

El 19 de agosto de 1936 muere García Lorca en Viznar (Granada) a los treinta y ocho años.
La figura de García Lorca no ha encontrado todavía su sitio en la Historia. O sí lo ha encontrado, pero cada uno lo lleva a su orilla. Todos recordamos cuando el presidente, José María Aznar, fue a rendir homenaje a su memoria en Fuente Vaqueros. Lo que parecía un acto de justicia, no fue bien recibido por la izquierda española, que no estaba dispuesta a que un Presidente conservador citara a Azaña, a Alberti y, en este caso, a García Lorca.

jueves, 9 de febrero de 2012

El año Edgar Neville


Chaplin y Neville
2011 fue un año plagado de acontecimientos culturales de relieve (además del musical de Sabina, el naufragio de Pedro J. Ramírez, el SOS murciano o el inevitable Jonathan Franzen). Entre tanta cosecha 2011, para mí fue el año de la edición en dvd de La torre de los siete jorobados de Edgar Neville (sin Conchita Montes). Versus Entertainment ofrece gran cantidad de extras de una película que no necesita añadidos, pero que la mayoría de los de mi generación hasta ahora solo pudimos ver (como el resto de la obra de Neville) en copias pirateadas de pésima calidad.

jueves, 23 de septiembre de 2010

El navegante de Buster Keaton


Hubo un tiempo en que el cine se consideraba arte, en que sus amantes mostraban con virulencia sus filias y fobias (Buñuel acudió a la proyección de El Perro Andaluz con los bolsillos cargados de piedras). En los años 20, ir con Buster Keaton o Charles Chaplin era como ir en los 60 de los Rolling Stones o de los Beatles o actualmente ser del Madrid o del Barça: algo incompatible.

viernes, 16 de octubre de 2009

«Siente un pobre a su mesa»

1961 fue el año en que se rodó Viridiana y Plácido. Más de cuatro décadas han pasado y España sigue oliendo a pobreza. Retorna como todas las modas el «Siente un pobre a su mesa» berlanguiano. Esta semana las «fuerzas vivas» de Cehegín se convidan a una cena subasta cuyos beneficios se destinarán a los necesitados. No responderán estos como los vagabundos de la película de Buñuel y su gozosa blasfemia de «la última cena»: no atacarán ni robarán a los benefactores, trasuntos de Silvia Pinal. Caridad, cristiana o laica, como sustituto de la justicia social.