martes, 27 de septiembre de 2011

Caravaca Jubilar, Barrio Nuevo, plenos caravaqueños

Domingo Aranda, es decir, D.A. Confianza, pidió confianza sobre las cuentas de Caravaca Jubilar. "Yo creo que una auditoría es una cuestión de confianza", algo así dijo. Y luego propuso una rueda de prensa conjunta de todos los portavoces (¿en el Thuillier? ¿en el salón de plenos?) para explicar a la prensa su versión y las de los grupos de la oposición sobre Caravaca Jubilar. "Meto a la prensa" vino a decir "porque la única opinión que no quiere es la mía. No está [la prensa] dando una información veraz".

Por la prensa, imagino, se refiere al semanario El Noroeste. Y Domingo Aranda podía haber pronunciado el nombre y habérnos hecho un poco de publicidad, que nunca viene mal, aunque alargó tanto su grupo político el pleno que no sé cuántos quedarían despiertos para escucharlo. Imagino que sí los trabajadores de Caravaca Jubilar, a los que, según me cuentan, se les adeudan ya dos meses (y la extraordinaria). 
Cuando un político dice algo, tiene sentido llamarlo. Cuando, repasando hemeroteca (y preguntando a otros compañeros) sus declaraciones son idénticas antes y después de las elecciones, qué se puede esperar. Cómo se escribe sobre la nada, ¿con tinta invisible?
El equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz no quería hablar de Caravaca Jubilar (a pesar de que (o porque) se esperaba la visita de Valcárcel el 23, a lo mejor esta semana o la próxima o la siguiente) como demuestra que la moción socialista la llevaran a la cola (también la moción de IU sobre el Barrio Nuevo, que era el punto 26, y curioso que comenzaran a "maquear" esa y otras zonas del pueblo cuando IU presentó a los medios su moción).
Los caravaqueños cada vez ven menos sus plenos municipales que, precisamente, se organizan con esa intención. El silencio informativo sobre la actuación del Ayuntamiento respecto a Caravaca Jubilar tiene que ver con la cantidad de veces que se les ha preguntado a sus responsables por distintos medios de comunicación (no solo el mío) y la callada que han conseguido por respuesta o la misma respuesta (qué va a ser de los trabajadores, qué de los museos...) fuera primavera, verano, ahora otoño... 
Esperemos que esto no degenere y en uno o dos días se nos/me acuse de apoyar al enemigo o, directamente, ser el enemigo, como ya le ocurrió a la oposición con la UTE Caravaca: se habían "vendido" al capital. 
Espero también que ahora que los concejales se dedican al tuitter y al feisbú alguno avisara a los trabajadores de Caravaca Jubilar: "este Pleno no toca, acostad a los niños y poned una buena peli, que aquí hemos contado todo en el trailer...". Detallazo si alguien lo hizo. 
Lo solucionará Valcárcel, mientras, ofrezco mi casa (la coca cola y los gusanitos que los pague otro) para esa reunión entre todos los portavoces y la prensa. O, pensándolo mejor, dado que todos los portavoces son hombres pueden juntarse en alguno de los dos restaurantes de la Plaza del Arco y ayudar a los comerciantes caravaqueños como hubieran hecho con mi periódico de haberlo nombrado.
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2 comentarios:

Mari Cruz López dijo...

No sé por qué, aún desde la distancia y sin ser concejala ya, se me antoja que sé perfectamente cómo transcurren los plenos. No sé cuántos puntos de urbanismo al principio, debates interminables... todo lo que posibilite el Reglamento para no llegar a las mociones interesantes de la oposición y a ruegos y preguntas. Me equivoco mucho?

Jaime Parra dijo...

No te equivocas: cuatro horas de absoluta nada. Emigrar ha sido la mejor opción.