martes, 26 de octubre de 2010

Cambios en el Gobierno (II): Rubalcaba

Como Rubalcaba seguía siendo Rubalcaba pero, además, era Moratinos, De la Vega, José Blanco, Leire Pajín y algún otro, Zapatero tuvo que decidirse nombrarlo "Presidente Bis" antes que el PSOE lo aclamara como Gran Timonel.
Para esta Vicepresidencia que controla todo (la prensa habla de la ministra Salgado y del nuevo ministro Juaregui como hechuras suyas) sobraban los motivos.
-La impresión que ofrecía Fernández de la Vega como portavoz era francamente lamentable. En sus últimas apariciones recordaba el sermón del cura o, pero aún el de las catequistas. Frente a ella Sáenz de Santamaría gritaba como una verdulera. Malo para mis nervios, ya que escuchaba a las dos a primera hora de la mañana: como mi lectura de esas horas es el Libro Negro, pensaba que a las dos (con perdón) les vendría bien un campo de reeducación. El problema para el PSOE es que el español entre una catequista y una verdulera va a elegir siempre a la que más chille.
-En segundo lugar, sólo la lucha contra ETA puede salvarse de esta legislatura socialiasta, y sólo la derrota terrorista puede aupar a Zapatero a un tercer mandato (incluso sin derrota, Rubalcaba quedaría bien situado para la sucesión de Zapatero).
-Tercero: la euforia momentanea entre el PSOE y los periodistas más afines. Puede comprobarse leyendo a algunos periodistas de El País (los viejos como Elorza o Santos Juliá no lo tienen tan claro). ¿Significa algo esta euforia? A mí más bien me parece paja. Nada ha ofrecido el PSOE en los últimos tres años de Gobierno y poco o nada tiene que ofrecer para los siguientes cuatro. Aunque el error Zapatero viene ya de su primera legislatura, donde realizó importantes leyes sociales, pero no tocó ningún dogma económico (aunque despilfarró nuestro dinero subvencionando votos). Escribe Javier Valenzuela: "Son pocos los que recuerdan que Zapatero había dispuesto de toda una primera legislatura para, entre otras reformas trascendentales y progresistas, desinflar de modo controlado la burbuja inmobiliaria, promover el cambio de modelo productivo, emprender una lucha sin cuartel contra el fraude fiscal, reformar los impuestos en un sentido más justo y eficaz, restaurar algún tipo de banca pública, ponerle las pilas a nuestra penosa educación y mejorar el funcionamiento de las administraciones públicas. No lo hizo; en línea con la Tercera Vía de Clinton y Blair, dejó que el capitalismo funcionara a su aire, conformándose con que los ingresos fiscales, básicamente los del consumo y las rentas salariales, le permitieran pagar los gastos sociales".

En el debe de Rubalcaba como Ministro está el ya famoso "Caso Faisán" que llevo tiempo sin seguirlo (como me ocurre con Gürtel, Garzón, las escuchas de Madrid... llega un momento que te aburre) y, en el pasado, el calificativo de Portavoz de los GAL, de retorno a Filesa, que se ha recordado mucho estos días (el domingo la editorial de Pedro J. Ramírez en El Mundo). Pero sobre Filesa, la corrupción se ha generalizado de tal manera entre los partidos de cualquier signo político que (creo) los españoles ya damos por supuesto que nos van a robar y solamente esperamos que, además, del hurto gestionen con eficacia el país. Sobre los GAL, muchos de los votantes no tenían edad suficiente ni Rubalcaba era Ministro de Interior. Y aquí surge otra duda: los españoles, por desgracia, no abominaron del GAL por asesino, sino por chapucero. En Francia, terroristas derechistas contrarios a De Gaulle aparecieron "suicidados" en la cárcel, lo mismo que Brigadistas Rojos y la Baader Meinhof. Cualquiera con un poco de luces hubiera intuido que el terrorismo de izquierdas y el nacionalisa no son lo mismo, que el segundo genera unas solidaridades que el terrorismo de Estado fortaleció.
-¿Rubalcaba futurible? En un artículo de El País un dirigente sin identificar decía que los abuelos no suceden a los nietos. Tenía razón: Rubalcaba debe frenar el deterioro del Gobierno Zapatero (lo hará, aunque perderán las elecciones) y dejar paso a dirigentes jóvenes (pero preparados).

En El Mundo publicaban este domingo El genio tenebroso en el que se compara a Rubalcaba con Fouché. Interesante pero no lo encuentro en Internet para colgarlo.

PD. Entre los otros cambios, para lo bueno y malo destaca Ramón Jauregui, más preparado que sus compañeros pero que esperemos no gestione la derrota de ETA porque les pondrá un puente de plata.
Del nuevo Ministro de Trabajo no sé nada. Corbacho era divertido: aparecía una vez al mes, daba estadísticas de paro cada vez peores como si fueran un fenómeno de la naturaleza: lluvia o granizo que él ni nadie podía controlar.
PD2. El Ministerio de Vivienda no tenía sentido. El de Igualdad sí a condición de que no se hubiera convertido en uno de Mujer al no entender que la principal desigualdad es económica, aunque el sexo, la raza o la religión pueden agravarla. Lástima de la ministra Bibiana Aído: entre sus disparates verbales y la difamación constante y la incapacidad de un discurso propio (fue la primera en criticar el uso del velo o el burka, su compañera Fernández de la Vega le dijo que no hablara de eso y ha dejado el discurso en manos del PP).
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