martes, 22 de marzo de 2011

El furor y el delirio, de Masetti


Masetti fue hijo de revolucionario argentino en Cuba. Pronto volvió a su país y militó en grupos terroristas de extrema izquierda, una Internacional reunida al principio en Guatemala, aunque subordinada a Cuba.

Cuando Castro asesina a los hermanos La Guardia, padre y tío de su mujer, en el "proceso Ochoa" (finales de los 80), huye con su familia a España donde el diario El País lo delata. Marcha entonces a París donde escribe El furor y el delirio, unas memorias donde cuenta su experiencia de revolucionario y terrorista (él no tiene ningún problema en llamarse terrorista, incluso en algunos momentos es su apodo).
Curiosamente lo más interesante de libro son el sexo y la droga. Su primera experiencia sexual viene acompañada de marihuana, cuando entra a su primer grupo terrorista no les dice nada de la maría dado su puritanismo; más tarde se lía con la mujer de un camarada y la célula lo discute como si se tratara de Gran Hermano. Por lo demás, llega un momento que sus superiores le aconsejan/ordenan a Masetti que deje ya de tener hijos. Leyendo el libro de Beevor sobre la liberación de París explica los problemas que tenía la izquierda soviética con el jazz, pero que tuvieron que hacer una excepción en Occidente para atraerse jóvenes, aunque las fiestas del Partido eran bastante monjiles, mientras la Orilla Izquierda ardía de clubes "existencialistas".
El libro de Masetti no es un arrepentimiento, solo por los secuestros económicos y la venta de drogas, aunque lo justitica por el contexto. Reconoce que solo le interesó la acción, la lucha: en sus memorias desgrana cómo, tras el triunfo sandinista, pasa de un país a otro, siempre dirigido por Cuba y siempre centrado en la acción. Cuando la mandan a Angola en función económica (los soldados cubanos allí no tenían dinero y buscaban entrarles dinero para comida a través de distitnos tráficos) no le hace mucha gracia. Aunque conoce a la hija de La Guardia poco antes. En las memorias (escritos cuando todo ha pasado) critica el castrismo, cada vez ve más indicios, pero sin el juicio de La Guardia continuaría como terrorista/revolucionario.
Además del sexo, los capítulos finales, con el juicio a los hermanos y Ochoa son muy perspicaces, explicados en el contexto de la caída de la Unión Soviética y el regreso de Ochoa de África, veterano de tropas, al único en combate que conocía la nueva generación: un problema para los hermanos Castro. Los juicios no difieren mucho de los de Moscú de finales de los 30, aunque en la necesidad del reconocimiento de culpa y el arrepentimiento llegan a más, a parecerse a los asiáticos.
Libro de ágil lectura, plantea dificultades de contexto para mi generación sobre la izquierda terrorista/revolucionaria de América Latina: el más evidente atacaban democracias o dictaduras, población civil o militar.
Comienza Masetti: "Es fácil convertirse en un corsario. Basta con creer en una causa y en un monarca que te utilice".
Las memorias, además, a buen precio en Fabula Tusquets: un par de cubatas, vamos.
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4 comentarios:

conguita dijo...

Casi al final, escribe: "una de nuestras consignas era hacer de la cordillera de los Andes la Sierra Maestra de América Latina, donde, primero, hubiéramos fusilado a los militares, después a los opositores, y luego a los que se opusieran a nuestro autoritarismo"

Me acuerdo de este libro porque como dices, costo ubicarlo entre que eramos mas radicales. Recuerdo que corria una edicion en frances(casera) por los pasillos de la facultad, no me acuerdo como era en frances, pero la traducion era "patente de corso".
Volvi a leerlo en el 2000, un poco menos radicalizada mi postura, y mejor traducido jajaja. Creo que me costo 2.000 ptas o asi, un mes de botellon!!.
Mi edicion tiene el prologo de Elisabhet Burgos, escritora que acogio al matrimonio en su casa sevillana hasta que un articulo del diario El Pais, los saco de su anonimato.

conguita dijo...

Casi al final, escribe: "una de nuestras consignas era hacer de la cordillera de los Andes la Sierra Maestra de América Latina, donde, primero, hubiéramos fusilado a los militares, después a los opositores, y luego a los que se opusieran a nuestro autoritarismo" Me llamo mucho la atencion esta frase.
Recuerdo este libro porque, como dices, costo ubicarlo entre los que eramos mas radicales en las tertulias (del bar)de la facultad. Corria entonces una edicion (la 1, publicada en frances)y traducida al español al estilo compadre "Patente de Corso", y que fue muy debatida en esas tardes de,como decia Sabina, besos y porros.
Años mas tarde me compre la edicion con prologo de Elisabhet Burgos, escritora que acogio al matrimonio en su casa sevillana, donde permanecieron hasta que, curiosidades, un articulo del diario El Pais, los saco.
Recuerdo que me costo 2000 ptas,,uffff, un mes de besos y porros jajajjaja

conguita dijo...

Por cierto, el padre tiene un libro, titulado "Los que luchan y los que lloran",interasantisimo.

"Sobre la veracidad de lo que narro acerca de los
revolucionarios cubanos, pongo por testigos a los
revolucionarios cubanos.
Sobre la veracidad de lo que narro acerca del gobierno de
Fulgencio Batista, pongo por testigo a Fulgencio"
Jorge Ricardo Masetti.

Jaime Parra dijo...

Yo fui de la segunda opción de la de Tusquets.
Entre besos, porros y revoluciones hubiera apostado por las dos primeras.
No conocía el libro del padre, ni tan siquiera al padre antes que al hijo. Impresiona un poco el terrorismo chic: a mí me enamoraba la Baader Meinhof entera, su forma de vestir, las boinas caladas que canta Sabina.
Pillaré el del padre, aunque con tanta prohibición lo mismo ni existe.