miércoles, 23 de marzo de 2011

Sí a la guerra en Libia

Creo que hay guerras justas, como lo fue la II Guerra Mundial. O por lo menos que se acercan al ideal que entendemos por justo: en la II Guerra Mundial el ideal hubiera sido democracias contra totalitarismos (comunista y nazi) y, tras la victoria aliada, paseo por la Península Ibérica a por Franco y Salazar. Claro, que nazis y soviéticos habrían derrotado a Gran Bretañá antes que Estados Unidos se armara. Afganistán o Iraq (en la I Guerra del Golfo, cuando chiitas y kurdos se levantaron animados por las radios occidentales, a lo Checoslovaquia y la CIA), sin necesidad de 11-S.
Pero hay momentos, además de la mentira de las armas de destrucción masiva, quién podría esperar que los iraquíes tras el embargo y la masacre recibieran a USA como libertador. No era el momento Sadam, como tampoco lo sería por razones obvias atacar China (las peores dictaduras). Saddam no es peor ni mejor que Gadafi que el amigo árabe de nuestro Rey o que Castro.
Entiendo que hay personas que se muestran contrarias por principios a las guerras, pero no me vale el argumento de "ayer este era nuestro amigo" (una vez de cubatas con un Dictador, de cubatas siempre) o "por qué este sí y este no" (porque Corea del Norte lo mismo se desata y te tira un misul nuclear, claro que todo tiene truco, cómo no van a proliferar así las armas nucleares).
Lo que no me parece bien es el argumento ONU tan en boca de nuestro Gobierno. Ni China ni Rusia son democracias; Francia y Gran Bretaña viven en decadencia desde la II Guerra Mundial, solamente Estados Unidos es una democracia fuerte. ¿Por qué no está Brasil, Alemania, India y Turquía? Y qué decir de la Asamblea permanente donde se mezclan tiranos con demócratas.
Solamente la OTAN y la UE tienen importancia para nuestras decisiones, o una ONU refundada (aunque, o cambian también la votación o yo voto a Zapatero o Rajoy o el Tonto de mi Pueblo pero ni voto al Secretario General de la ONU ni a la Banca Internacional que acaba decidiendo por mí).
Así que no creo que Zapatero ni nadie deba aferrarse al argumento ONU. ¿Y si la ONU acordara en un futuro atacarnos? La política exterior española se mueve entre la cobardía: la no felicitación al Nóbel chino; acciones correctas como Libano y ahora Libia (aunque en esta última siempre a remolque); o disparates tales como pretender que el Sáhara Occidental y Kosovo son el País Vasco.
España no debería tener miedo a la autodeterminación ni a tomar decisiones controvertidas aunque la ONU calle. A mí me gustaría un Gobierno Internacional (por lo menos el regional lo quitaría, no es ser centralista, jacobino, como prefieran, cuando te roba el de al lado te das cuenta antes, también de su analfabetismo, aunque desde el invento de la tele es muy difícil esconder la estupidez de la clase política). ¿Dudas sobre las acciones militares? Muchas.
Escribía Santiago González: "Sobre la guerra de Libia esperaré para pronunciarme, aunque la falta de un propósito claro, -¿Se trata de echar a Gadafi, como sostenían Sarkozy, Cameron y Zapatero o no?,-el no saber quienes son los rebeldes a los que apoyamos, la actitud de Merkel, la incógnita de Italia son elementos de incertidumbre para el futuro de la operación". Yo ya tengo claro el sí, pero bombardearán una boda (además civil, las bombas inteligentes) y ya me mosquearé...
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3 comentarios:

conguita dijo...

Las bodas, en las resoluciones de la ONU estan tipificadas como "daños colaterales".

Jaime Parra dijo...

¿VAlen igual los muertos en civiles que en religiosas?

conguita dijo...

Ya lo dijo George Owell en "1984"..."Todos los animales son iguales pero algunos animales son más iguales que otros"