
Francia decide no recordar la obra de Céline a los 50 años de su muerte. El antisemitismo del autor, explica su Ministro de Cultura. Podrían haber conmemorado la obra y no a la persona: "Céline es un excelente escritor, pero un perfecto cabrón", señala el Alcalde de París.
De momento no han prohibido Viaje al fin de la noche como si fuera Mi lucha de Hitler (tampoco entiendo que se deba prohibir este libro: y, si es así, por qué no también la Biblia y el Corán). En Estados Unidos, un iluminado (Alanb Gribben) blanquea a Mark Twain.